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Plaza Pública

La recta final

La recta final

La campaña electoral entra en su fase final. Podemos hablar de días para que los venezolanos, inscritos en el registro electoral y dispuesto a votar, elijan al próximo presidente del país. No es casualidad que las estrategias de los candidatos con mayor opción de obtener esta responsabilidad (prefiero definirlo así antes que triunfo) estén siendo cada día más fuertes.

 

Desde el sector oficialista la inauguración de obras es una estrategia razonable, entre otros aspectos, porque tienen que ofrecer hechos concretos en un gobierno que se ha caracterizado por hacer muy poco en relación con lo ofrecido. Han sido muchos años de gobierno que se pueden sintetizar en muy pocas acciones importantes y de impacto social. Al margen de algunas misiones que están respondiendo a necesidades puntuales y que son beneficiosas para sectores sociales empobrecidos, las otras obras como el ferrocarril o el metro han sido el legado de los gobiernos anteriores. No obstante, hay un reconocimiento importante a quienes tuvieron la responsabilidad de concluirlos: ya era hora de que terminaran. Si esto influye en la decisión de voto de los venezolanos no hay porque escandalizarse. Existe la sensación de que a pesar de todo el gobierno esta haciendo algo.

 

Manuel Rosales basa su discurso en su experiencia de gobierno, el cual es considerado exitoso por un porcentaje importante de zulianos. También es otra realidad, pero puede hablar de proyectos realizados eficazmente. Su discurso dirigido a los que se abstienen es importante porque son los que pueden contribuir a constituir un gobierno de consenso, diferente al actual y con un proyecto de Venezuela democrático. No es una tarea fácil hablar de democracia cuando durante todos estos años, gobierno y oposición, han debilitado los principios democráticos.

 

El próximo gobierno de Venezuela debe abrir un espacio de encuentro entre todos los sectores políticos del país. Un gobierno socialista al estilo de Hugo Chávez no lo podrá hacer realidad porque solamente buscará que todos los ciudadanos digan “amén” a sus decisiones. Un gobierno, desde lo que sabemos de Manuel Rosales, tiene más posibilidades si no se deja encadenar a compromisos políticos con los partidos tradicionales y si abre una mesa de diálogo o un equipo de gobierno democrático donde todos tenga alternativa de participar y contribuir con el desarrollo del país.

Por: Víctor Manuel Pérez Martínez

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