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Internet y Comunicación Alternativa en las ONG dedicadas a la inmigración

Internet y Comunicación Alternativa en las ONG dedicadas a la inmigración

Internet permite la presencia de nuevos espacios de comunicación para los individuos y los grupos sociales. Algunas Organizaciones No Gubernamentales (ONG), han desarrollado estrategias para estar presente en la red con la finalidad de tener un espacio alternativo, en el cual, puedan hacer presente su mensaje. Pero: ¿Son realmente espacios alternativos que generan nuevas dinámicas comunicacionales?

Artículo completo: Razón y Palabra

13-M Multitudes on line

13-M Multitudes on line

Los atentados terroristas, ocurridos en España el 11 de marzo de 2003 (11-M), ha sido tema de estudios desde diversas perspectivas. No sólo por lo trágico del hecho, sino por los antecedentes y las consecuencias del mismo. La sociedad española estaba preparada para las acciones de ETA, pero lo ocurrido ese día implicaba asumir la presencia de un nuevo actor terrorista, con sus propias reglas: Al Qaeda.

Artículo completo en: Revista Latina de Comunicación Social

Cibermedios

Cibermedios

Era oportuno, y necesario, tener un trabajo que actualizara y reuniera, desde una perspectiva científica y multidisciplinar, un conjunto de datos que permitieran conocer, con una visión global y específica, la importancia de internet en el sector de los medios de comunicación social españoles.

Artículo completo en: Revista Latina de Comunicación Social, Cibersociedad

¿Cuál es la meta?

¿Cuál es la meta?

En una competición deportiva la meta para cada uno de los deportistas está clara. La competencia es sana y está en función de lograr esforzarse a lo máximo para lograr el primer puesto o la mejor marca posible. Los contrincantes no se enfrentan ni se destruyen porque son parte de un mismo grupo, de un mismo estilo de vida y de un mismo proyecto llamado deporte. Si alguien hace trampa, tarde o temprano, será descubierto, sea por lo mecanismo de control internos de la competición o porque las condiciones físicas se pueden ver afectadas. Los deportistas compiten por un objetivo en el tiempo que saben que son efectivos. Cuando ese tiempo pasa la mejor decisión es retirarse en el momento oportuno para que sea reconocido por los aficionados y por sus propios compañeros. Cada competidor tiene un proyecto, un plan de entrenamiento, un buen equipo de trabajo que le sugiere las mejores estrategias y un compromiso individual por ser cada día mejor. Objetivo: llegar a la meta. Y si eres el primero, obtener el triunfo, el cual, tendrás que esforzarte para mantenerlo vigente en cada competición.

Venezuela no es un trofeo, ni la campaña electoral una competición. Pero la metáfora, sobre el espíritu que debe reinar en cualquier competición, es válida. En especial aquel que plantea que el objetivo es dar lo mejor de cada cual para alcanzar un proyecto. El respeto por quienes compiten sin caer en las descalificaciones y en las valoraciones negativas. La autodisciplina que debe permitir pensar no en el triunfo sino qué hacer después de obtenerlo, si se logra ese objetivo.

En los actuales momentos hay una realidad; el presidente tiene la seguridad de poder obtener la mayoría de los votos de las próximas elecciones. ¿Hay otras opciones? En principio hay nombres, pero no conocemos la propuesta de país que tienen en sus mentes. No hemos visto signos reales de unidad y pluralismo político en sus intenciones para Venezuela. Pero, tampoco hay una mayor exigencia de los venezolanos de pedirles a los candidatos presidenciales un proyecto de país. Hugo Chávez llegó al poder por la vía democrática hablando de democracia, pero ha impuesto el socialismo de la revolución bolivariana. Al margen de los pocos éxitos que haya podido tener las medidas populistas puntuales, seguimos teniendo un país en pobreza. ¿Cuál es el proyecto de cada uno de los candidatos de la oposición?

Por: Víctor Manuel Pérez Martínez

Artículo completo: Analítica.com, La Voz, Correo del Caroní.

El viaducto, ¿el único problema?

El viaducto, ¿el único problema?

El colapso del viaducto Caracas-La Guaira es uno de los signos visibles del abandono, ausencia de seriedad, corrupción y debilidades de los últimos gobiernos, incluyendo el actual. El viaducto era una de las vías terrestres de mayor importancia para el país por ser, prácticamente, la única vía de enlace del centro del país con el mundo, ¿se justifica el haber llegado a la situación actual? Ojalá el interés que han puesto nuestros políticos en solucionar los problemas de otros sea el mismo en solucionar los que existen en Venezuela. El viaducto Caracas-La Guaira es uno de los problemas tangibles, localizables, con alternativas de proyectos presentados en casi todos los gobiernos, donde está en juego la vida de personas y el desarrollo económico del país; pero, no ha sido prioridad sino hasta que lo urgente es impostergable. También, como siempre en nuestro país, los errores no son de los gobiernos presentes, sino de los pasados.

La gerencia no parece ser una de las características de los gobernantes. El tener la capacidad de prever situaciones evidentes no parece ser una estrategia política, pero si lo es aprobar medidas poco realistas para sostener situaciones, como la del viaducto, insostenibles. ¿Por qué hacer esfuerzos durante tantos años en mantener una estructura que tenía una vida útil que llegaba a su fin? Peor aún, ¿por qué no haber acelerado la construcción de un segundo viaducto o de una vía alterna? En cualquier caso, y en todos los períodos presidenciales, el dinero que hemos invertido en esa estructura (nuestro dinero) ha sido invertido en mantener a quién.

No pongo en duda que la vía alterna esté en el tiempo fijado por el gobierno. No hay otra opción. Sin la vía Caracas-La Guaira estaríamos al borde de llevar a situaciones difíciles sectores importantes de la economía local. En estos casos la demagogia tradicional no puede suplantar la realidad, por mucho que el discurso trate de justificar la inoperancia de acciones concretas sobre una situación que se conocía. Lo que preocupa es ¿cómo se manejan los otros problemas que afectan a nuestro país? ¿Cuáles colapsos debemos esperar para actuar?

Por: Víctor Manuel Pérez Martínez

Artículo completo en: Analitica. com, El Impulso, Democracia.org.ve

¿Quién quiere la guerra?

¿Quién quiere la guerra?

Algunas veces causa asombro, perplejidad y, por qué no decirlo, miedo, la facilidad con la cual, desde el gobierno, se habla de querer enfrentarnos a una guerra. ¿Todos los que apoyan al presidente Hugo Chávez comulgan con la idea de un enfrentamiento bélico, con la amenaza o con la falta de visión de país que expresa en sus discursos públicos? Creo que no. Seguramente es simplemente una estrategia populista para seguir manteniendo el espíritu revolucionario en una sociedad que se debate entre su futuro y las ideas de una izquierda-socialista del pasado (por cierto, muy alejado de la izquierda democrática actual). Pero también es pertinente pensar que los líderes del chavismo son personas que liderizaron un golpe de Estado y mataron a decenas de personas; líderes que no han dudado en dar órdenes a la Fuerza Armada para que se enfrente a sus compatriotas y que negocian acuerdos de compras de armamentos a pesar de la pobreza de nuestra nación. Han ofrecido un disfraz de gobierno democrático a los excluidos a falta de una proyecto de país que surja de la oposición democrática.

 En este año hay un reto para los venezolanos que consideran factible un sistema de gobierno más democrático y coherente. En general esa sensación de cambio está presente en la sociedad venezolana, y ha demostrado con esfuerzo y sangre (no perdamos la memoria de los venezolanos asesinados), que desea un cambio de rumbo en el marco de la Constitución. En los sectores populares hay un espíritu de participación y de cambio, pero oculto por razones evidentes. Falta todavía por verse el compromiso de los líderes políticos en proponer una alternativa de gobierno que sea lo suficientemente consistente para cautivar de esperanza al país.

 En definitiva es muy poco lo que se le pide a un gobierno democrático. Salud, educación, seguridad y libertad. Hay otras realidades que podrán solucionarse con el tiempo, pero no podemos pensar en un desarrollo si nuestra gente muere en los hospitales, en la calle y en sus casas. El juego de la "ruleta rusa" es un costo muy alto para los ciudadanos que esperamos ver crecer un país distinto, sin odios, sin promesas absurdas y sin venganzas. El presidente Hugo Chávez llegó democráticamente al poder y por esa misma vía tendría que dejar la presidencia, sin que esto quiera decir dejar de representar al sector de la población que confía en su proyecto de gobierno. No obstante es necesario escuchar los nombres que puedan conformar un solo equipo de gobierno. El futuro de Venezuela no está en las manos de un solo individuo, sino de todos. La mayoría de la sociedad venezolana pareciera seguir esperando una sola alternativa, con un proyecto de país, con un espíritu democrático y con una visión de futuro.

Por: Víctor Manuel Pérez Martínez

Ver artículo en: Correo del Caroni.