Se muestran los artículos pertenecientes a Marzo de 2006.
¿Quién quiere la guerra?

Algunas veces causa asombro, perplejidad y, por qué no decirlo, miedo, la facilidad con la cual, desde el gobierno, se habla de querer enfrentarnos a una guerra. ¿Todos los que apoyan al presidente Hugo Chávez comulgan con la idea de un enfrentamiento bélico, con la amenaza o con la falta de visión de país que expresa en sus discursos públicos? Creo que no. Seguramente es simplemente una estrategia populista para seguir manteniendo el espíritu revolucionario en una sociedad que se debate entre su futuro y las ideas de una izquierda-socialista del pasado (por cierto, muy alejado de la izquierda democrática actual). Pero también es pertinente pensar que los líderes del chavismo son personas que liderizaron un golpe de Estado y mataron a decenas de personas; líderes que no han dudado en dar órdenes a la Fuerza Armada para que se enfrente a sus compatriotas y que negocian acuerdos de compras de armamentos a pesar de la pobreza de nuestra nación. Han ofrecido un disfraz de gobierno democrático a los excluidos a falta de una proyecto de país que surja de la oposición democrática.
En este año hay un reto para los venezolanos que consideran factible un sistema de gobierno más democrático y coherente. En general esa sensación de cambio está presente en la sociedad venezolana, y ha demostrado con esfuerzo y sangre (no perdamos la memoria de los venezolanos asesinados), que desea un cambio de rumbo en el marco de la Constitución. En los sectores populares hay un espíritu de participación y de cambio, pero oculto por razones evidentes. Falta todavía por verse el compromiso de los líderes políticos en proponer una alternativa de gobierno que sea lo suficientemente consistente para cautivar de esperanza al país.
En definitiva es muy poco lo que se le pide a un gobierno democrático. Salud, educación, seguridad y libertad. Hay otras realidades que podrán solucionarse con el tiempo, pero no podemos pensar en un desarrollo si nuestra gente muere en los hospitales, en la calle y en sus casas. El juego de la "ruleta rusa" es un costo muy alto para los ciudadanos que esperamos ver crecer un país distinto, sin odios, sin promesas absurdas y sin venganzas. El presidente Hugo Chávez llegó democráticamente al poder y por esa misma vía tendría que dejar la presidencia, sin que esto quiera decir dejar de representar al sector de la población que confía en su proyecto de gobierno. No obstante es necesario escuchar los nombres que puedan conformar un solo equipo de gobierno. El futuro de Venezuela no está en las manos de un solo individuo, sino de todos. La mayoría de la sociedad venezolana pareciera seguir esperando una sola alternativa, con un proyecto de país, con un espíritu democrático y con una visión de futuro.
Por: Víctor Manuel Pérez Martínez
Ver artículo en: Correo del Caroni.
El viaducto, ¿el único problema?

El colapso del viaducto Caracas-La Guaira es uno de los signos visibles del abandono, ausencia de seriedad, corrupción y debilidades de los últimos gobiernos, incluyendo el actual. El viaducto era una de las vías terrestres de mayor importancia para el país por ser, prácticamente, la única vía de enlace del centro del país con el mundo, ¿se justifica el haber llegado a la situación actual? Ojalá el interés que han puesto nuestros políticos en solucionar los problemas de otros sea el mismo en solucionar los que existen en Venezuela. El viaducto Caracas-La Guaira es uno de los problemas tangibles, localizables, con alternativas de proyectos presentados en casi todos los gobiernos, donde está en juego la vida de personas y el desarrollo económico del país; pero, no ha sido prioridad sino hasta que lo urgente es impostergable. También, como siempre en nuestro país, los errores no son de los gobiernos presentes, sino de los pasados.
La gerencia no parece ser una de las características de los gobernantes. El tener la capacidad de prever situaciones evidentes no parece ser una estrategia política, pero si lo es aprobar medidas poco realistas para sostener situaciones, como la del viaducto, insostenibles. ¿Por qué hacer esfuerzos durante tantos años en mantener una estructura que tenía una vida útil que llegaba a su fin? Peor aún, ¿por qué no haber acelerado la construcción de un segundo viaducto o de una vía alterna? En cualquier caso, y en todos los períodos presidenciales, el dinero que hemos invertido en esa estructura (nuestro dinero) ha sido invertido en mantener a quién.
No pongo en duda que la vía alterna esté en el tiempo fijado por el gobierno. No hay otra opción. Sin la vía Caracas-La Guaira estaríamos al borde de llevar a situaciones difíciles sectores importantes de la economía local. En estos casos la demagogia tradicional no puede suplantar la realidad, por mucho que el discurso trate de justificar la inoperancia de acciones concretas sobre una situación que se conocía. Lo que preocupa es ¿cómo se manejan los otros problemas que afectan a nuestro país? ¿Cuáles colapsos debemos esperar para actuar?Por: Víctor Manuel Pérez Martínez
Artículo completo en: Analitica. com, El Impulso, Democracia.org.ve
¿Cuál es la meta?

En una competición deportiva la meta para cada uno de los deportistas está clara. La competencia es sana y está en función de lograr esforzarse a lo máximo para lograr el primer puesto o la mejor marca posible. Los contrincantes no se enfrentan ni se destruyen porque son parte de un mismo grupo, de un mismo estilo de vida y de un mismo proyecto llamado deporte. Si alguien hace trampa, tarde o temprano, será descubierto, sea por lo mecanismo de control internos de la competición o porque las condiciones físicas se pueden ver afectadas. Los deportistas compiten por un objetivo en el tiempo que saben que son efectivos. Cuando ese tiempo pasa la mejor decisión es retirarse en el momento oportuno para que sea reconocido por los aficionados y por sus propios compañeros. Cada competidor tiene un proyecto, un plan de entrenamiento, un buen equipo de trabajo que le sugiere las mejores estrategias y un compromiso individual por ser cada día mejor. Objetivo: llegar a la meta. Y si eres el primero, obtener el triunfo, el cual, tendrás que esforzarte para mantenerlo vigente en cada competición.
Venezuela no es un trofeo, ni la campaña electoral una competición. Pero la metáfora, sobre el espíritu que debe reinar en cualquier competición, es válida. En especial aquel que plantea que el objetivo es dar lo mejor de cada cual para alcanzar un proyecto. El respeto por quienes compiten sin caer en las descalificaciones y en las valoraciones negativas. La autodisciplina que debe permitir pensar no en el triunfo sino qué hacer después de obtenerlo, si se logra ese objetivo.
En los actuales momentos hay una realidad; el presidente tiene la seguridad de poder obtener la mayoría de los votos de las próximas elecciones. ¿Hay otras opciones? En principio hay nombres, pero no conocemos la propuesta de país que tienen en sus mentes. No hemos visto signos reales de unidad y pluralismo político en sus intenciones para Venezuela. Pero, tampoco hay una mayor exigencia de los venezolanos de pedirles a los candidatos presidenciales un proyecto de país. Hugo Chávez llegó al poder por la vía democrática hablando de democracia, pero ha impuesto el socialismo de la revolución bolivariana. Al margen de los pocos éxitos que haya podido tener las medidas populistas puntuales, seguimos teniendo un país en pobreza. ¿Cuál es el proyecto de cada uno de los candidatos de la oposición?
Por: Víctor Manuel Pérez MartínezArtículo completo: Analítica.com, La Voz, Correo del Caroní.
13-M Multitudes on line

Los atentados terroristas, ocurridos en España el 11 de marzo de 2003 (11-M), ha sido tema de estudios desde diversas perspectivas. No sólo por lo trágico del hecho, sino por los antecedentes y las consecuencias del mismo. La sociedad española estaba preparada para las acciones de ETA, pero lo ocurrido ese día implicaba asumir la presencia de un nuevo actor terrorista, con sus propias reglas: Al Qaeda.
Artículo completo en: Revista Latina de Comunicación Social
Cibermedios

Era oportuno, y necesario, tener un trabajo que actualizara y reuniera, desde una perspectiva científica y multidisciplinar, un conjunto de datos que permitieran conocer, con una visión global y específica, la importancia de internet en el sector de los medios de comunicación social españoles.
Artículo completo en: Revista Latina de Comunicación Social, Cibersociedad
Internet y Comunicación Alternativa en las ONG dedicadas a la inmigración

Internet permite la presencia de nuevos espacios de comunicación para los individuos y los grupos sociales. Algunas Organizaciones No Gubernamentales (ONG), han desarrollado estrategias para estar presente en la red con la finalidad de tener un espacio alternativo, en el cual, puedan hacer presente su mensaje. Pero: ¿Son realmente espacios alternativos que generan nuevas dinámicas comunicacionales?
Artículo completo: Razón y Palabra
Son ocho garzas blancas

No parece causar mucho ruido en la canción de Serenata Guayanesa lo de “ocho garzas blancas” en sustitución de las siete. Pero, no llevemos más lejos un tema que está empañando otras realidades más importantes. Los cambios aprobados por la Asamblea Nacional a la bandera y al escudo del país no son cuestionables desde la perspectiva de las razones históricas y los argumentos que motivaron la decisión. Existen razones para haber mantenido los símbolos patrios actuales, para haber realizado estos cambios o para proponer otros. Caer en una discusión sobre este aspecto es perder de vista otras situaciones, a mi juicio, más importantes y que deben hacernos reflexionar.
Esta decisión refleja la subordinación, no formal, de la Asamblea Nacional a la figura del presidente. Pero, no debemos rasgarnos las vestiduras. Esta dependencia siempre ha existido en nuestro país, por eso hay quienes mantienen que nuestra democracia es presidencialista. ¿Quizás ahora pudiéramos hablar de presidencialismo militar? Es decir: una orden hay que cumplirla sin cuestionar. Lo curioso es que la revolución bolivariana ofrecía otra forma de gobierno más acorde con las realidades de nuestro país. Es decir, ¿si esto ocurre con los símbolos patrios, que garantía hay de que exista realmente una separación de poderes entre el ejecutivo y el legislativo? ¿Podría una decisión de la Asamblea Nacional que no le gustara al presidente seguir adelante? El cambio de los símbolos es una estrategia en función de la campaña electoral para las elecciones presidenciales. Es la idea de transmitir el mensaje de la refundación de la república, de la revolución y del nacimiento de un socialismo a lo chavista. En otros términos, es una demostración de quien tiene el poder para dejar claro que hasta la bandera y el escudo lo puede cambiar. Nada en el país se hace si no cuenta con su aprobación. No podemos negar la astucia de saber utilizar estos recursos simbólicos en los momentos adecuados en un plan bien estructurado de proyección del mensaje revolucionario.
Esperamos que la oposición no siga insistiendo en ir al terreno del oficialismo y seguir discutiendo, organizando marchas y gastando energías con respecto a este tema. En los próximos meses seguramente tendremos otros cambios, otras caravanas de carnaval como la de Simón Bolívar, más negociaciones a costa del petróleo con los países o la intención de presentar un parlamento preocupado por la corrupción. Necesitamos propuestas de país, de nombres que conformen un gabinete de gobierno, de unidad y de esperanza.
Por: Víctor Manuel Pérez Martínez
Artículo completo: Analítica.com, El Impulso, Correo del Caroní
¿Un revolucionario en la ONU?

Y después se preguntan el por qué del desánimo, la apatía y la incredulidad de los venezolanos hacia los políticos. La desfachatez y el descaro de algunas decisiones políticas llegan al límite de la racionalidad más elemental. La propuesta de Hugo Chávez de nombrar a Francisco Arias Cárdenas embajador ante las Naciones Unidas es otro signo de que, quien tiene el poder lo tiene, y si hay que sacrificar los ideales y la palabra por ese poder, esta bien hecho. Creo que políticamente Francisco Arias Cárdenas ha refrendado su muerte política por no saber a quién apoyar. Fue golpista, gobernador, chavista, opositor del gobierno, candidato presidencial, nuevamente chavista y ahora representante del gobierno. ¿Será parte del gobierno en algún momento? ¿Qué entenderán algunos políticos venezolanos por verdad, respeto, cristianismo, honor y palabra?
Solamente recordemos algunos textos de sus columnas en El Universal: "Los que conocemos al Presidente sabemos lo difícil que le es dialogar" (16/09/2002); "Es bien claro que la confrontación y los muertos son consecuencia de un gobierno que actúa sobre supuestos erróneos y pretende mantenerse en el poder por la vía del temor y de la fuerza" (20/05/2002); "Es imposible que los oficiales dignos de la Fuerza Armada permanezcan silenciosos y dóciles mientras esperan tranquilamente desaparecer como organización y ser reemplazados por milicias populares" (17/06/2002); "Tenemos un Presidente que avala el enfrentamiento armado entre los venezolanos y promueve la violencia y el terrorismo para mantenerse en el poder" (10/06/2002); "Posiblemente una de las formas de esta enfermedad que agobia con el poder al jefe del Estado es sentirse Dios y diablo al tiempo" (20/10/2003); "Este gobierno no cambió los vicios y desórdenes sino que los ha permitido. Ser revolucionario ha pasado a ser patente de corso, como antes estar enchufado con la amante del presidente de turno lo era para los ascensos, los cargos y los cursos" (19/04/2004). ¿Lo de ser revolucionario funcionara como patente de corso para todos?
No obstante, esperemos que la actuación de Francisco Arias Cárdenas sea la adecuada. Decepcionó a los revolucionarios y a la oposición. Tiene una segunda oportunidad con el proceso revolucionario, pero en este caso, es uno de los representantes de Venezuela ante el mundo.
Por: Víctor Manuel Pérez Martínez
Artículo completo en: El Impulso, Correo del Caroní



