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35 años de Serenata

Si algo es difícil en Venezuela, y en cualquier lugar del mundo, es que una agrupación musical dure tanto tiempo unida y en ejercicio de su arte. Las dificultades por las que ha atravesado el país no pone nada fácil a quien quiera hacer arte, y un arte del nuestro; aquel, que nace en las calles de nuestras ciudades, pueblos y caseríos. Serenata Guayanesa ha sido un ejemplo, no siempre reconocido como debería ser, pero han estado año tras año ofreciendo un ejemplo de que el arte tiene el objetivo de reunir a todos sin distinción de razas, credos o ideologías políticas.
Las palabras de Iván Pérez Rossi sintetizan que es Serenata Guayanesa: “Amor por el país, por el trabajo y por la música”. La realidad es que han sido un símbolo de Venezuela para todo el mundo y para los venezolanos. Si existen diferencias entre sus integrantes, porque es normal que eso exista, saben perfectamente que por encima está un país, un público que los quiere ver unidos para permitir un poco de esperanza en una sociedad tan dividida como la nuestra. Una división inútil y sin razón.
Otro aspecto, que considero importante señalar, es el reflejo por una patria distinta. Ese concepto de patria que se refleja en el folklore venezolano y en las letras de los autores de sus canciones. Hay crítica social pero también hay sueños, hay ilusiones y hay esperanzas. Eso, hoy en Venezuela, está ausente de la vida pública; y aunque cueste admitirlo (no se cuál sería el porcentaje, espero que poco) de la vida privada de muchos venezolanos.
Hay una deuda con Mauricio Castro, Miguel Ángel Bosch y con los hermanos Iván y César Pérez Rossi. Hay una deuda con nuestros artistas venezolanos que nunca podremos pagar. Afortunadamente al igual que Serenata Guayanesa hay otros muchos que han creído en este país, y siguen creyendo. Algunos conocidos, otros anónimos. Escritores, músicos, pintores, cuenta cuentos, poetas, que esperan simplemente que su mensaje traspase las fronteras de los privado y sea conocido por los demás. No obstante, al margen de que es necesaria una política que dignifique nuestra cultura, es indispensable que desde nuestras familias nos sintamos orgullosos de nuestra cultura y de nuestra identidad como venezolanos.
Por: Víctor Manuel Pérez Martínez
Publicado en: Analítica.com, El Impulso
Conocimiento abierto, sociedad libre

El III Congreso ONLINE del OCS se realizará desde el 20 Noviembre al 3 Diciembre 2006. El III Congreso ONLINE del OCS se presenta como, y pretende llegar a ser, un espacio plural en donde se aúnen entornos de participación, retóricas y formatos diferentes. Un lugar donde todos los discursos puedan encontrarse y establecer un diálogo alrededor de un entorno que, creemos firmemente, le es el más adecuado: el propio ciberespacio.
Ya está abierto el plazo para el envío de comunicaciones. Es hasta el 15 de octubre.
Links relacionados: Página del Congreso
El partido único

La creación de un único partido oficialista es una buena estrategia para consolidar un sistema de gobierno donde la disidencia, aunque sea mínima, es considerada negativa para la instauración de un socialismo al estilo cubano, pero adaptado a la realidad petrolera venezolana. Es factible que de esta forma, Hugo Chávez, reduzca los problemas, se minimicen las tensiones, se controlen a los militantes y se controlen las ayudas económicas orientadas a fortalecer la ideología seudo-revolucionaria del chavismo. No obstante, en una democracia participativa o deliberativa, la idea de un solo partido pareciera ser una aberración. Claro, es necesario asumir qué entendemos por democracia.
No puede existir democracia, sino existen divergencias. Los conflictos políticos, en una sociedad, son importantes para que ella crezca y evolucione. Estos conflictos, deben estar orientados por el marco legal existente, el estado de derecho y las garantías de cada ciudadano a expresar libremente sus ideas y opiniones. Si existen divergencias en el seno de los partidos que promueven la revolución bolivariana o el socialismo del chavismo, es, porque existe diversas posturas que cuestionan ciertas estrategias del gobierno actual. La idea de un solo partido implica la muerte de los principios y de las ideas que algunos han manifestado, honestamente, defender.
Un partido único, es el reconocimiento del sector más radical del chavismo de su incapacidad para establecer un debate democrático con sus propios integrantes. La idea del partido único, herencia del modelo cubano, es lo que puede permitir aumentar el control de los movimientos sociales, de las organizaciones de base y de los líderes vecinales. No hay cambios democráticos si se le impide a los ciudadanos actuar de acuerdo a sus principios. El control de los recursos y la manipulación ideológica de la sociedad por parte del sector oficial (y esperemos que la oposición no caiga en el mismo juego) es un abuso de poder que cercena la libertad de los ciudadanos.
Por: Víctor Manuel Pérez Martínez
Publicado en: Analitica.com, Ciudad Política



