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La milicia socialista

Por Víctor Manuel Pérez Martínez
victor@vmperezm.com
Nadie puede poner en duda la institucionalidad o la profesionalidad de la mayoría de los integrantes de la Fuerza Armada en Venezuela. Ese no es el punto a debatir. Sin embargo: ¿Por qué Venezuela necesita una estructura militar reconocida legalmente como Milicia Nacional Bolivariana o una Seguridad Ciudadana? ¿No son suficientes los otros componentes de la estructura militar para garantizar los objetivos militares del país?.
Personalmente, esta nueva ley, genera más preguntas que respuestas. Desde el gobierno señalan que no hay inconformidad en los cuarteles. Me pregunto: ¿Quién sería el militar, en activo, que cuestionaría una ley dictada por el presidente? Pero, además, el planteamiento no es si la estructura militar está de acuerdo o no con una determinada ley. La Fuerza Armada debe estar sujeta al poder civil y debe ser una Asamblea Nacional (representativa de los ciudadanos venezolanos) quienes establezcan los límites a los poderes en Venezuela. Pero, eso no ocurre, esta ley llega vía habilitante. Esto, no quiere que decir que no sea legal.
Quizás, simplemente sea una excusa para generar un debate innecesario en la opinión pública mientras los graves problemas, de la Fuerza Armada, se debaten en secreto en los cuarteles bajo una estructura jerárquica en donde solamente es permitido seguir órdenes. El detalle, es que las órdenes provienen de quienes defienden el socialismo a muerte. ¿Están realmente seguros los altos mandos militares que los venezolanos deseamos un “socialismo o muerte” al estilo del presidente Hugo Chávez? Tenemos el mismo problema de gobiernos anteriores: la estructura militar es un mundo paralelo a la vida social del país por mucho que existan misiones cívico-militares. Sin embargo, la Fuerza Armada debe seguir siendo institucional. Quienes debemos cambiar el sistema político civil somos los ciudadanos de Venezuela.
Un porcentaje importante de venezolanos nos gustaría una estructura militar más profesional, al margen de los debates políticos ideológicos fanáticos, más constitucional, menos atada al presidente y más vinculada al pueblo a través de su Asamblea Nacional. Por otra parte, aunque soñemos y deseemos un mundo sin guerra, es una realidad que los estamentos militares tienen que organizarse, capacitarse y aumentar su capacidad de movilización ante situaciones violentas. No obstante, los conflictos suelen tener relación con el estilo de gobierno y el tipo de relaciones diplomáticas o comerciales establecidas con los otros países.
Hay quienes piensan que la única forma de enfrentarse a los modelos neoliberales o al capitalismo es usando la fuerza, el discurso combatiente, el chantaje con el petroleo. Ahora, ante las recientes tensiones entre Rusia y Estados Unidos, nuestros gobernantes deberían practicar la prudencia política evitando vincular a Venezuela en un posible conflicto.
Siempre me he preguntado, ¿quién es el presidente para hipotecar la paz, al país y a los venezolanos, en función de los intereses imperialistas de Rusia, China o los Estados Unidos? ¿Por qué un presidente venezolano, sea de derecha o de izquierda, debe tener un poder ilimitado en decisiones que pueden poner en riesgo la vida, el comercio, los recursos y el futuro de Venezuela? La verdadera revolución, si existiese, tendría que poner límites y limitaciones, a quienes como el gobierno actual, o los anteriores, han utilizado el poder, y a la Fuerza Armada, bajo el criterio personalista e interesado de sus concepciones ideológicas, intereses económicos y sueños de poder.
¿Es UNASUR una alternativa para América del Sur?

Sabemos que la Unión de Naciones Suramericanas (UNASUR) pretende ser una comunidad política y económica que reúna estrategias comúnes para los países de América del Sur. A diferencia de la Organización de Estados Américanos, la ausencia de los Estados Unidos, la convierte en una posible alternativa de unidad para los países de la región. El debate, sin embargo, se encuentra en la consiliación de las políticas asumidas por cada uno de los países, en función de objetivos comúnes. Por otra parte, en América del Sur hay países que son fuerzas económicas importantes para los intereses norteamericanos y europeos. El caso de Brasil es uno de ellos; es una fuerza económica de gran importancia para la zona.
La crisis reciente de Bolivia, puede ser una oportunidad para UNASUR e iniciar estrategias institucionales y estables que permitan el fortalecimiento de la democracia en América del Sur. A pesar de las diferencias políticas entre los gobiernos de la región, UNASUR es una alternativa. Todo dependerá de la voluntad política de los gobernantes.
Más información en:
UNASUR: http://www.uniondenacionessuramericanas.com/
UNASUR en Wikipedia: http://es.wikipedia.org/wiki/Comunidad_Sudamericana_de_Naciones
Una nueva campaña electoral

Por Víctor Manuel Pérez Martínez
victor@vmperezm.com
Las próximas elecciones regionales serán un examen muy importante para el gobierno de Hugo Chávez y para la oposición; pero, en definitiva, será una prueba para los ciudadanos venezolanos. En otras palabras, de alguna manera las elecciones regionales serán, nuevamente, una consulta nacional sobre el modelo político que deseamos en Venezuela para los próximos años.
Plantear posibles escenarios es un ejercicio útil para analizar las posibles consecuencias de nuestras decisiones. El gobierno mantiene su estrategia de consolidar el socialismo en el país. Sin embargo, el gran debate está en cuál es el tipo de socialismo del que habla el gobierno, si es que podemos utilizar el término socialismo para definir el proyecto actual de Hugo Chávez. Hay proyectos sociales que no han solucionado los problemas estructurales y tenemos una gran dependencia de la renta petrolera. Hay disposición de ayudar a los pueblos de Latinoamérica; pero, la inseguridad, la sanidad, la vivienda y la educación son asignaturas pendientes en Venezuela. Por lo pronto, las alianzas más fuertes son con gobiernos más cercanos a una izquierda radical donde los derechos humanos están cuestionados.
En el otro sector, está una oposición representada mayoritariamente por una vieja guardia de políticos o por grupos de derechas que estarían dispuestos a lograr el poder utilizando cualquier estrategia. Incluso, retomar los espacios de poder que perdieron hace diez años. La mayoría de los nuevos líderes se han visto eclipsados por la propia oposición y no han sabido mantener una autonomía de pensamiento político ante los nuevos retos del país. Hay líderes regionales, no partidarios de la revolución, con ideas prácticas y útiles que benefician a la región; pero, son silenciados políticamente por el gobierno y la oposición. No hay indicios, ni en la oposición ni en el gobierno, de un plan político alternativo con el objetivo de crear espacios para el consenso en donde los proyectos de los diferentes sectores del país puedan confluir.
Las elecciones regionales crearan un escenario que puede favorecer o perjudicar los planes del gobierno. La oposición, en algunos casos, pretende asumir el control del poder y establecer alianzas para alcanzar la presidencia, ahora que Hugo Chávez no puede ser reelecto. Sin embargo, es probable que el gobierno tenga una estrategia, asumimos que legal, para garantizar la permanencia en el poder de Hugo Chávez: reformar la constitución, solicitar otra consulta popular o seguir el ejemplo de Vladimir Putin en Rusia.
Las elecciones regionales de noviembre, nos guste o no, tendrá la característica de un nuevo referendum. No obstante, lo ideal sería que cada ciudadano evaluara la calidad, el compromiso y el trabajo de los políticos de su región. Votar con responsabilidad y no por las directrices de una ideología sea de izquierda o de derecha.



